Ha muerto psicológicamente y ya no hay nada que borre las heridas del ayer.
En sus ojos reina el miedo. Su silencio grita a viva voz buscando comprensión. Sus ojeras desvelan sus noches en vela. Sus orejas ya no quieren escuchar. Sus manos han dejado de tocar. Su alma se esconde en un rincón de su pequeño corazón.
Y su sonrisa...
ha olvidado sonreír.
Ese miedo me ha mirado aterrado. Bloqueado. Queriendo expresar tanto y pudiendo decir tan poco.
No hay salida, su vida a terminado como un puto juego. Se le han acabado las vidas, era la séptima y sabía que no tenía que jugársela. Aún así, lo hizo.
Por amor. O por soledad. Por miedo, o por venganza. Por querer volver a darse una oportunidad en esto del amor y la locura. La forma más cuerda de amar es locamente pensó él. Y como un loco fue a buscar su muerte.
Encontró dolor, no amor. La soledad que tanto temía le abrazó, y le dijo: "mejor solo que mal acompañado hijo". Lloró hasta que convencerse de que eso le haría sentir mejor. Cuatro paredes, nadie a su alrededor. Recuerda su vida, todo lo que hizo mal, y el mal que hizo a los demás.
Y ya no existe, ha vuelto a evadirse.
HIDDEN LOVE.
miércoles, 13 de agosto de 2014
jueves, 31 de julio de 2014
A ERRE TE E
Hoy solo vengo a contarte
todo lo que ya sabes.
Quiero recordarte
esos besos, todo el arte.
Porqué tu y yo,
no somos nada más que eso,
ARTE.
Vives la vida a contrarreloj y me pides que lo haga contigo. Te sigo y te pierdes. Pides perdón diciendo que no volverá a ocurrir, pero sabes de sobras que en cada bifurcación te equivocarás. A propósito. O no. Pero lo harás. Y volverás a decir que lo sientes, pero mientes. No te arrepientes. Te gusta este juego, esta vida que llevas. Todos los imprevistos. Las idas y venidas. Te divierte escoger las cosas a suerte. Al más puro azar. Nunca te paras a pensar. Dices que no es bueno. Que tu solo quieres divertirte, que no estás en este mundo para aburrirte.
Y necesitas más. Y yo te sigo sin pensarlo, porqué tienes razón, NO es bueno. Yo prefiero acompañarte y recordarte que somos arte.
Que es arte lo que hacemos,
que son arte tus pestañas,
y esa sonrisa.
Es arte esa voz,
y tu mente precisa.
Es arte lo que haces. ERES ARTE
Y me pregunto, ¿qué coño es el arte?
todo lo que ya sabes.
Quiero recordarte
esos besos, todo el arte.
Porqué tu y yo,
no somos nada más que eso,
ARTE.
Vives la vida a contrarreloj y me pides que lo haga contigo. Te sigo y te pierdes. Pides perdón diciendo que no volverá a ocurrir, pero sabes de sobras que en cada bifurcación te equivocarás. A propósito. O no. Pero lo harás. Y volverás a decir que lo sientes, pero mientes. No te arrepientes. Te gusta este juego, esta vida que llevas. Todos los imprevistos. Las idas y venidas. Te divierte escoger las cosas a suerte. Al más puro azar. Nunca te paras a pensar. Dices que no es bueno. Que tu solo quieres divertirte, que no estás en este mundo para aburrirte.
Y necesitas más. Y yo te sigo sin pensarlo, porqué tienes razón, NO es bueno. Yo prefiero acompañarte y recordarte que somos arte.
Que es arte lo que hacemos,
que son arte tus pestañas,
y esa sonrisa.
Es arte esa voz,
y tu mente precisa.
Es arte lo que haces. ERES ARTE
Y me pregunto, ¿qué coño es el arte?
lunes, 22 de julio de 2013
Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
en regiones contrarias, en un mediodía quemante:
eras sólo el aroma de los cereales que amo.
Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angola, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.
Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto
mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.
Cuántas veces, eh, dímelo. Cuántas veces te he dado todo a cambio de nada. A cambio de una sonrisa. "Por verte sonreír he vuelto yo a perder". No sabes lo mucho que duele escuchar esta canción por lo cierta que es. Cuántas veces, cuánto he hecho por verte feliz. Aunque yo este jodiendome la vida. Solo por ti, para ti.
Me he descontado de tantas veces que luché por lo nuestro, para que todo siguiera en pie. Por verte sonreír.
Porque te quiero.
jueves, 18 de julio de 2013
LO NUESTRO
Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.
El barrio que fue las orillas.
Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos, porque son mito y esplendor.
Los seis volúmenes de Schopenhauer, que no acabaremos de leer.
El recuerdo, no la lectura, de la segunda parte del Quijote.
El oriente, que sin duda no existe para el afgano, el persa o el tártaro.
Nuestros mayores, con los que no podríamos conversar durante un cuarto de hora.
Las cambiantes formas de la memoria, que está hecha de olvido.
Los idiomas que apenas desciframos.
Algún verso latino o sajón, que no es otra cosa que un hábito.
Los amigos que no pueden faltarnos, porque se han muerto.
El ilimitado nombre de Shakespeare.
La mujer que está a nuestro lado y que es tan distinta.
El ajedrez y el álgebra, que no sé.
Lo perdido, lo que era nuestro y ya no lo es. Lo que queríamos, lo que amábamos. Lo que nunca perderíamos. Se acabó. No hay nada más que recuerdos. Recuerdos tuyos a este lado de mi cama sonriéndome, haciéndome feliz. Hace mucho de eso, recuerdas? Yo no puedo olvidarlo, vives en mi. Eres tú mi verdadero yo. Lo que dicen "sin ti, yo no". Solo que tengo que ser yo sin ti por cojones. Porqué no estás y yo tengo que seguir. Que injusto eres amor. Dejándome aquí, mirándote, imaginándote.
No me vale la pena estar así, pero, ¿sabes qué? Me cuesta sin ti. Me resulta complicado sonreirle al mundo y pensar en lo positivo. ¿Qué coño hoy hay de positivo en mi, si tu no estás? Nada, exacto. Todo el mundo lo sabe. Que amor verdadero siempre será eterno.
Lo nuestro. Todas esas noches, esas sonrisas y miradas. Experiencias jamás contadas. Nuestros secretos, mi mayor tesoro. Mi deseo de seguir.
Quiero que vuelvas a por mi.
Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.
El barrio que fue las orillas.
Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos, porque son mito y esplendor.
Los seis volúmenes de Schopenhauer, que no acabaremos de leer.
El recuerdo, no la lectura, de la segunda parte del Quijote.
El oriente, que sin duda no existe para el afgano, el persa o el tártaro.
Nuestros mayores, con los que no podríamos conversar durante un cuarto de hora.
Las cambiantes formas de la memoria, que está hecha de olvido.
Los idiomas que apenas desciframos.
Algún verso latino o sajón, que no es otra cosa que un hábito.
Los amigos que no pueden faltarnos, porque se han muerto.
El ilimitado nombre de Shakespeare.
La mujer que está a nuestro lado y que es tan distinta.
El ajedrez y el álgebra, que no sé.
Lo perdido, lo que era nuestro y ya no lo es. Lo que queríamos, lo que amábamos. Lo que nunca perderíamos. Se acabó. No hay nada más que recuerdos. Recuerdos tuyos a este lado de mi cama sonriéndome, haciéndome feliz. Hace mucho de eso, recuerdas? Yo no puedo olvidarlo, vives en mi. Eres tú mi verdadero yo. Lo que dicen "sin ti, yo no". Solo que tengo que ser yo sin ti por cojones. Porqué no estás y yo tengo que seguir. Que injusto eres amor. Dejándome aquí, mirándote, imaginándote.
No me vale la pena estar así, pero, ¿sabes qué? Me cuesta sin ti. Me resulta complicado sonreirle al mundo y pensar en lo positivo. ¿Qué coño hoy hay de positivo en mi, si tu no estás? Nada, exacto. Todo el mundo lo sabe. Que amor verdadero siempre será eterno.
Lo nuestro. Todas esas noches, esas sonrisas y miradas. Experiencias jamás contadas. Nuestros secretos, mi mayor tesoro. Mi deseo de seguir.
Quiero que vuelvas a por mi.
lunes, 15 de julio de 2013
VIDA
Nada, nada queda de mi después de este amor. Después de esta vida contigo.
Sabes, estoy harta. Harta de la gente que dice que ya pasará, que es solo uno más, que esto es solo el principio, que ya te acostumbrarás, que no es para tanto. Que llegará otro y se pasaran todas estas tonterías. Que no mereces estar mal, que todo pasa por una razón, bla bla bla.
No les creo y eso me cabrea. No me creo todos los consejos de "al mal tiempo buena cara" o "el tiempo todo lo cura". Mentira. El tiempo no cura nada ni pone cada cosa en su lugar, somos nosotros mismos los que lo hacemos, porque acabamos viendo que no podemos vivir así.
El tiempo pasa, las personas también. Tus recuerdos se desvanecen, pero él sigue allí. Nunca se irá de ese rincón de tu mente que se enciende casa vez que pasas por ese parque. Cada vez que escuchas esa maldita canción que tanto te gusta. Cada vez que ves ese objeto. Y no puedes evitarlo, ahí estuvo, está y estará. Pasen días, meses, años. Su recuerdo permanecerá.
Y todo el mundo tiene ese recuerdo, el recuerdo de el o ella. Bailando, paseando, trabajando, cocinando...tantos recuerdos que vives como si fueran ayer. Tantas noches en vela queriendo revivirlos. Tantas lágrimas derramadas por querer y no poder, intentar y fallar. Todos esos consejos que te han dado y que ahora das que sabes que no sirven para nada, que el tiempo, cuando tu has querido de verdad, no pasa. Se hace eterno.
Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!»
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!»
Ahora sé que la nada lo era todo.
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
Nada, nada queda de mi después de este amor. Después de esta vida contigo.
Sabes, estoy harta. Harta de la gente que dice que ya pasará, que es solo uno más, que esto es solo el principio, que ya te acostumbrarás, que no es para tanto. Que llegará otro y se pasaran todas estas tonterías. Que no mereces estar mal, que todo pasa por una razón, bla bla bla.
No les creo y eso me cabrea. No me creo todos los consejos de "al mal tiempo buena cara" o "el tiempo todo lo cura". Mentira. El tiempo no cura nada ni pone cada cosa en su lugar, somos nosotros mismos los que lo hacemos, porque acabamos viendo que no podemos vivir así.
El tiempo pasa, las personas también. Tus recuerdos se desvanecen, pero él sigue allí. Nunca se irá de ese rincón de tu mente que se enciende casa vez que pasas por ese parque. Cada vez que escuchas esa maldita canción que tanto te gusta. Cada vez que ves ese objeto. Y no puedes evitarlo, ahí estuvo, está y estará. Pasen días, meses, años. Su recuerdo permanecerá.
Y todo el mundo tiene ese recuerdo, el recuerdo de el o ella. Bailando, paseando, trabajando, cocinando...tantos recuerdos que vives como si fueran ayer. Tantas noches en vela queriendo revivirlos. Tantas lágrimas derramadas por querer y no poder, intentar y fallar. Todos esos consejos que te han dado y que ahora das que sabes que no sirven para nada, que el tiempo, cuando tu has querido de verdad, no pasa. Se hace eterno.
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